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Sopa de verduras
Cuando el invierno aprieta, nada mejor que una buena sopa para entonar el cuerpo. Pero hay sopas que soportan hasta las temperaturas más benévolas, como ésta. No hace falta escaldarse la lengua para disfrutar de una combinación de refrescantes vegetales y de un rico pollo, todo en uno y a cucharadas.
- Dificultad
- Normal
- Preparación
- 15 min
- Cocinado
- 30 min
- Tiempo total
- 45 min
- Raciones
- 4 personas
Ingredientes
- 1 puerro entero
- 4 zanahorias
- 4 ramitas de apio
- 1 nabo
- 1 cuarto de pollo
- 1 punta de jamón
- 0,25 repollo pequeño
- 0 al gusto acelgas opcional
- 1 patata
- 1 chorreón aceite de oliva
- 1 pizca sal
- 1 litros agua
Preparación
- Seguro que habéis oído hablar de la sopa Juliana. Pues básicamente, ésta es. Se llama así por la forma de cortar las verduras, en tiras finas o en juliana. Y hacer eso es prácticamente todo el trabajo que te va a dar esta sopa:
- Cortamos las verduras en juliana. Usamos el puerro entero, incluido las hojas verdes. Pelamos las zanahorias y el nabo antes de cortarlo, y la patata, por supuesto.
- Limpiamos el pollo.
- En la olla ponemos el aceite de oliva y rehogamos diez minutos todas las verduras, el pollo y el jamón, todo junto. Luego añadimos el agua y a cocer. Cuando rompa a hervir, quitamos con la espumadera las impurezas y la espuma que se forma en superficie, luego cerramos la olla.
- Cocemos veinte minutos en la olla a presión, y cuarenta en olla convencional.
- Sacamos el pollo, procurando no dejar a remojo ningún huesecillo, le quitamos la piel y troceamos la carne bien menuda. Hacemos lo mismo con el jamón, y lo volvemos a echar a la sopa. ¡Y ya está lista!
Notas
A mis niños, que nunca quisieron tomar papillas, esta sopa les ha alimentado un montón de días. Si los veía especialmente desnutridos (cosa que a las madres nos pasa a menudo), cocía además un poco de pasta en el caldo, conviertiéndola en una especie de cuscús, y me quedaba tan tranquila. En cualquier caso, incluso sin la pasta, tienes un plato ligero y rico ideal para una cena , por ejemplo.
Y a mí, que ya soy mayor, me gusta especialmente añadir alguna verdura de hoja verde, como acelgas o espinacas; pero también puedes añadir judías verdes, guisantes o lo que se te ocurra.