- platos principales
- segundos platos
- cena
- comida
Salmón en papillote con verduras
El papillote es una técnica que consiste en envolver los alimentos para cocinarlos, de manera que conservan dentro del paquete todos sus jugos, no se incorporan grasas innecesarias y no se manchan cacharros. Vamos, ¡la repanocha! Ésta es una receta de salmón en repanocha, digo, en papillote, con verduras.
- Dificultad
- Fácil
- Preparación
- 5 min
- Cocinado
- 15 min
- Tiempo total
- 20 min
- Raciones
- 2 Raciones
Ingredientes
- 2 piezas de lomo de salmón
- 1 puerro
- 1 zanahoria
- 1 pizca sal gruesa
- 0 al gusto zumo de limón
- 1 chorrito aceite de oliva
- 4 espárragos trigueros
- 1 manojo eneldo
Preparación
- Además de los ingredientes, necesitamos una sartén con tapa y un rollo de papel de hornear.
- Pelamos las zanahorias y las cortamos, junto con el puerro, en bastoncitos de unos cinco centímetros.
- Extendemos para cada porción de salmón un rectángulo de papel de horno. Lo dividimos imaginariamente en dos mitades, y colocamos el pescado en el centro de la mitad más próxima a nosotros. Espolvoreamos con eneldo y le colocamos encima el puerro, la zanahoria y los espárragos, crudos; le echamos un chorrito mínimo de aceite y un chorro generoso de zumo de limón.
- Doblamos el papel por encima del pescado, para que quede entre dos papeles, y procuramos cerrar muy bien el paquetito, doblando y enrollando los extremos.
- Colocamos los paquetes en la sartén, apoyando la parte de la piel, a fuego medio. No hace falta añadir aceite, porque ya lo tiene dentro, y básicamente no serviría de nada. Esto se agradece especialmente con un pescado graso como es el salmón, pero podemos cocinar así todo tipo de pescados.
- Durante diez minutos dejamos que se cueza con la tapa puesta, y después le damos la vuelta al paquetito para que se haga cinco minutos más. No te preocupes si el papel parece churruscarse un poco, está preparado para soportar temperaturas muy altas.
- Finalmente, sacamos los paquetitos de la sartén y los colocamos en cada plato. Cada uno abre el suyo, con cuidado de no quemarse, y lo remata con unas escamitas de sal.
Notas
¡Maravilloso!, ¿verdad? Es casi mágico. Un salmón convertido en regalo. Y encima tiene factor sorpresa. Vamos, que no se puede pedir más.
El papillote puede cocinarse también en el horno, de hecho es muy práctico si tienes que elaborar más raciones de las que caben en una sartén. Ahí no hace falta que les des la vuelta a los paquetitos.
Que lo disfruteis.