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Risotto de champiñón y gambas

El risotto es la forma habitual de cocinar el arroz en Italia, y en cuestión de comida, los italianos saben lo que hacen. Hay tantos tipos de risotto como ingredientes en el mundo, pero hoy propongo uno con champiñones y gambas, rápido y suculento.

Dificultad
Normal
Preparación
15 min
Cocinado
40 min
Tiempo total
55 min
Raciones
4 raciones
Risotto de champiñón y gambas

Ingredientes

  • 2 vaso arroz redondo
  • 200 gramos gambas
  • 400 gramos champiñones
  • 1 cebolla
  • 100 gramos de mantequilla
  • 2 cucharadas aceite
  • 1 vaso vino blanco
  • 1 litros agua
  • 30 gramos queso rallado parmesano
  • 1 pizca sal

Preparación

  1. Todos los risottos se hacen más o menos con el mismo mecanismo: se rehoga cebolla, luego el arroz, se añade el vino y finalmente el caldo hirviendo poco a poco y removiendo. Lo que varía es el tipo de caldo y los ingredientes, que serán los que le den su sabor.
  2. Limpiamos los champiñones y los cortamos en laminillas. También pelamos las gambas, y ponemos las cáscaras y las cabezas en un cazo. Añadimos el agua con sal y lo ponemos a cocer. Dejamos que hierva diez minutos, espachurramos bien las cáscaras para que suelten todo el jugo y bajamos el fuego, para que se mantenga casi hirviendo todo el rato.
  3. En otra cazuela, echamos la mitad de la mantequilla y el aceite y ponemos a pochar la cebolla cortada finita, y cinco minutos después, los champiñones. Les daremos siete minutitos.
  4. Echamos el arroz y lo rehogamos durante dos minutos. Entonces echamos el vino blanco y dejamos que se evapore, cinco minutos (si se evapora antes, cuidado, pasamos al siguiente paso)
  5. Con un cacillo, vamos echando caldo del cazo al arroz, procurando que siempre tenga líquido, pero no en exceso, y removiendo de vez en cuando. Cuando lleve doce minutos, echamos las gambas Seguimos añadiendo caldo. A los diecisiete, lo probamos. Seguramente está ya casi hecho, así que echamos el resto de la mantequilla y el queso parmesano y removemos con energía. Si aún está un poco duro le vamos dando dos minutos más, ya que depende del tipo de arroz que estemos usando. Si a los treinta minutos no está hecho, tíralo: te has confundido y has echado la gravilla del jardín en vez del arroz.
  6. Todo el mundo a la mesa, y a comer inmediatamente.

Notas

La textura del risotto tiene que ser cremosa, melosa, ya que esa manera de cocinarlo hace que el arroz suelte el almidón y se ponga pastoso, pero no tiene que estar blando, sino que debe ofrecer una ligera resistencia al morder. 

Yo, que soy un poco ratón, le echo parmesano. Los expertos dicen que si el risotto lleva pescado no debe llevar queso. A vosotros qué os parece: ¿aceptamos gamba como pescado? En cualquier caso, puedes echarlo o no, a tu gusto.

Y este plato es de los que llevan mal el paso del tiempo... mejor que no sobre, porque mañana podrás usarlo para pegar ladrillos.