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Patatas con costillas
Otro clásico en nuestras cocinas, los guisos de patatas siempre apetecen. ¿O conoces a alguien a quien no le gusten las patatas?
Un plato muy completo, saludable y calentito, con los ingredientes más habituales y baratísimo. Para quedarte como nuevo.
- Dificultad
- Fácil
- Preparación
- 15 min
- Cocinado
- 30 min
- Tiempo total
- 45 min
- Raciones
- 4 personas
Ingredientes
- 6 patatas medianas
- 1 cebolla
- 0,5 pimiento rojo
- 0,5 pimiento verde
- 2 zanahorias
- 1 tomate
- 0,75 kg costillas de cerdo adobadas
- 1 pizca sal
- 1 chorrito aceite de oliva
- 1 pizca orégano
- 0 al gusto agua
- 1 diente de ajo
Preparación
- Fácil, pero fácil, fácil...
- Lavamos las verduras, pelamos las zanahorias y el tomate y lo cortamos todo en trozos no muy grandes. Si tenemos el costillar entero, lo cortamos separando las costillas. Las patatas las pelamos y las chascamos en trozos. Con eso me refiero a meter un poco el cuchillo y, haciendo palanca, arrancar trozos de patata. Así lo han hecho nuestras abuelas toda la vida, y yo juraría que así coge mejor los sabores del guiso.
- Ponemos en una cazuela grande el aceite de oliva y doramos el ajo muy picadito. Rehogamos la cebolla y los pimientos, cinco minutos, con un poquito de sal. Añadimos el tomate y las zanahorias, esperamos cinco minutos más y echamos las costillas y un vaso de vino blanco.
- Cinco minutos para que se evapore el alcohol y echamos agua hasta casi cubrir el contenido. Vamos a cocer las costillas diez minutos más que las patatas, para asegurarnos de que quedan blanditas.
- Finalmente, echamos las patatas a la cazuela. Removemos todo el contenido, echamos una punta de orégano y cubrimos con agua de nuevo. Dependiendo de la patata, normalmente en quince minutos estarán listas.
Notas
Es muy cómodo utilizar costillas ya adobadas para este plato, pero un poco peligroso si el adobo no lo has hecho tú, porque no sabes si quedará salado, si tendrá mucho pimentón, si será muy flojo...Normalmente con el pimentón del adobo le vale a las patatas, pero si te gusta su sabor puedes añadir una puntita más al incorporar las costillas. Lo mismo pasa con la sal, tendrás que usarla con tiento y echarla al final si se ha quedado un poco corta. Y la opción C es usar costillas frescas, sin adobar, y echar al guiso tu propio pimentón, más sal y más orégano. Todo vale.
Y diréis: "Pero ¿cómo? no usa la olla a presión?" La verdad es que como se tarda tan poco en cocinarlo, apenas merece la pena. Pero por poderse, claro que se puede, y en cinco minutos están las patatas cocidas. Eso sí, añade un poco menos de agua antes de cerrar la tapa, que las patatas sobresalgan un par de centímetros.
Las patatas con costillas son la especialidad de mi suegra, por lo tanto, uno de los favoritos de mi marido, y no es para menos. Si queréis probarlas, ésta es su receta. Gracias, María Jesús.