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Albóndigas de carne
Estas tiernas bolitas de carne están en peligro de extinción. Bueeeno, quizá no tanto, pero no se hacen tanto como se debería, porque son algo entretenidas, lo reconozco, pero tampoco nada interminable, y es una comida genial para toda la familia, tanto para zampárselas como para pasar un rato juntos en la cocina.
- Dificultad
- Normal
- Preparación
- 35 min
- Cocinado
- 40 min
- Tiempo total
- 1 h 15 min
- Raciones
- 4 personas
Ingredientes
- 500 gramos carne picada mezclada de ternera y cerdo
- 2 diente de ajo
- 30 gramos pan
- 0,5 vaso leche
- 1 pizca perejil a poder ser, fresco
- 1 huevo
- 0,5 cebolla
- 0,5 puerro
- 2 zanahorias
- 1 tomate
- 1 vaso vino blanco
- 1 cucharadas pimentón
- 1 cucharadas harina
- 1 litros agua
- 0,25 litros aceite de oliva para freir
Preparación
- Vamos a preparar las albóndigas, y después, la salsa:
- Remojamos el pan con la leche, bien empapado, y en un mortero machacamos la mitad del ajo con la sal y el perejil. Ponemos la carne en un bol y le echamos el huevo entero, el pan y el majado. Mezclamos bien hasta que quede homogéneo.
- Preparamos un plato con harina, y vamos formando las albóndigas. Cualquiera que haya jugado con plastilina puede hacerlas: coges un pellizco con los dedos, le das forma de bolita haciéndola rodar un poquito entre las palmas de las manos, la pasas por la harina, la redondeas un poco más y ya está. A por la siguiente. Haz las albóndigas tamaño estándar, ni muy pequeñas (te puedes eternizar) ni muy grandes, que para eso hacemos hamburguesas...
- Mientras hacemos las albóndigas, ponemos aceite a calentar en una sartén. Cuando haya cogido temperatura, freímos las bolitas hasta que cojan un poco de color, por tandas, sin apelotonarlas. Las apartamos a un plato con un papel absorbente debajo.
- Ya tenemos todas las albóndigas fritas. Cogemos una cazuela y, filtrándolo con un colador, le ponemos un poco del aceite que hemos utilizado para freirlas, como un par de cucharadas, y añadimos otras dos de aceite limpio.
- Sofreímos el ajo. Picamos la cebolla, el puerro y la zanahoria lo más menudos que podamos, y lo añadimos a la cazuela, con un pellizco de sal. Cinco minutos después añadimos el tomate pelado y troceado. Cuando esté pochado, echamos el pimentón y la harina, le damos una vuelta con la cuchara e incorporamos el vino blanco.
- Dejamos que cueza un minuto y añadimos las albóndigas, el laurel , si nos gusta alguna otra hierba (tomillo, romero, una pizca de orégano) y cubrimos de agua.
- Las tendremos cociendo a fuego lento una media hora. Veremos como la salsa espesa y toma cuerpo, hasta tener un aspecto muy apetitoso. La cantidad de agua es orientativa, debe cubrir las albóndigas al ras, sin que floten, y se reduce con la cocción.
- Madre mía, ¿oléis eso? ¡Qué rico!
Notas
Para las albóndigas me gusta mezclar carne de cerdo con la de ternera, me resultan más jugosas. Por supuesto, también puedes hacerlas con carne de ternera sola o de pollo, o de pavo. Y si le pides al carnicero que te pique con la carne una puntita de jamón, el plato estará más sabroso si cabe (también puedes picarlo tú y añadírsela)
Y para acompañar, unas patatitas fritas cortadas en dados, que echaremos en el momento de servir.