• platos principales
  • entrantes
  • cena
  • comida
  • otoño
  • invierno

Alcachofas con jamón

Todos hemos oído hablar de la dieta de la alcachofa,¿verdad? Yo, personalmente, no la he hecho nunca, pero si se trata de comer alcachofas, no me negaré. Aquí os muestro cómo se han comido las alcachofas siempre en mi casa, una receta básica que nada tiene que envidiar a los procesos más elaborados en cuanto a sabor. 

Dificultad
Normal
Preparación
15 min
Cocinado
15 min
Tiempo total
30 min
Raciones
4 Personas
Alcachofas con jamón

Ingredientes

  • 12 alcachofas
  • 2 cebollas
  • 250 gramos jamón serrano en taquitos
  • 1 chorreón aceite de oliva
  • 0,5 limón
  • 1 vaso vino blanco
  • 2 cucharadas pimentón dulce
  • 1 pizca sal

Preparación

  1. Vamos a utilizar las alcachofas enteras, aunque quitaremos las hojas más duras. Podemos quitar tres filas de hojas, las que no llegan hasta la parte de arriba de la alcachofa, como referencia, y con un cuchillo cortamos también una pizca el tallo y la parte superior de las hojas un centímetro,(que suele estar oscuro) para que queden planas por arriba. Es conveniente, según vayamos limpiándolas, ir metiéndolas en agua con un poco de zumo de limón, ( o directamente en la olla ya preparada) para que no se oxiden y se pongan feas.
  2. Las cocemos en la olla a presión con agua, sal, un chorro de aceite de oliva y zumo de limón. Desde que suba la válvula sólo necesitamos diez minutos, aunque depende del tamaño de la alcahofa. No queremos que se deshagan, así que pasado ese tiempo comprobamos cómo están y si es necesario lo ponemos otra vez.
  3. Mientras se van cociendo nuestras amigas, picamos la cebolla bien finita y la rehogamos a fuego lento en una sartén con un chorritín de aceite, para que quede bien blandita sin coger color. Después añadimos el jamón, lo rehogamos un minuto y echamos el pimentón. Damos una vueltecita con la cuchara de madera y añadimos el vino. Dejamos que hierva cinco minutos.
  4. Abrimos la olla definitivamente y sacamos las alcachofas . Vamos a recoger el agua en que se han cocido en un recipiente, y volvemos a meter las alcachofas en la olla. Las regamos con el contenido de la sartén, y añadimos un poco del caldo de cocción, hasta que veamos que tenemos una salsita rica, rica. Podemos añadir una cucharada de harina para ligarla y espesarla (eso lo haríamos antes de poner el pimentón), pero a mí me gusta más que sea muy ligera, por eso no se la suelo poner.
  5. Ya sólo queda dar un hervorcito a todo junto, para que se unan los sabores, y disfrutar...

Notas

Uno de los placeres de las alcachofas es comérselas con calma. Hoja a hoja, chuperreteando, y sorbiendo la salsa, haciendo el guarro, vamos. Igual que el marisco, no me lo negaréis. Ahi debe de estar en parte su efecto adelgazante, (aparte de en sus propiedades depurativas, el potasio y el magnesio), ya que comer despacio es mucho más saciante. 

Y ya sabéis, que, después de comer alcachofas, el agua tiene un sabor azul... (Ramón Gómez de la Serna)