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Merluza con salpicón de marisco
Sin duda, un plato de verdadero lujo si utilizas los mejores ingredientes: Una merluza bien gorda y blanca, mejillones gallegos y gambones, gordos todos. Perfecto para quedar como un marqués en ocasiones especiales, y además es complicado que te salga mal, porque es muy muy fácil. Si tienes manos al final de los brazos en vez de pies, y un ratillo para cocinar relajadamente y disfrutando, pon la música, que empezamos.
- Dificultad
- Normal
- Preparación
- 40 min
- Cocinado
- 25 min
- Tiempo total
- 1 h 5 min
- Raciones
- 4 personas
Ingredientes
- 1 merluza de dos kilos aproximadamente
- 1 kg mejillones
- 20 gambones
- 1 cebolla
- 1 pimiento verde
- 2 cucharadas de pimentón
- 1 lata de tomate triturado pequeña
- 200 gramos harina
- 1 vaso aceite de oliva
- 1 pizca sal
Preparación
- En la pescadería pedimos que nos saquen los lomos de la merluza y nos la partan en trozos. Una merluza de dos kilos más o menos da para cuatro o seis raciones, según el hambre o si viene a comer tu cuñado, que menudo saque tiene.
- En casa, limpiamos los mejillones quitando las barbas y raspando las conchas, y los abrimos en una cazuela, poniéndolos al fuego sin nada, ni agua ni nada. La que sueltan los propios mejillones será suficiente, así que la reservamos.
- Los trozos de merluza los salamos, los pasamos ligeramente por harina y los freímos muy rápidamente en aceite, sólo treinta segundos por cada lado. Las colocamos en una bandeja de horno donde quepan todas, con suficiente fondo para que no se salga el líquido de la salsa.
- Precalentamos el horno a 180 grados.
- Hacemos un sofrito en una sartén honda o un cazo, con un chorrito de aceite, rehogando primero la cebolla y el pimiento a fuego lento, con un poco de sal, hasta que esté blandito. Añadimos el pimentón y el tomate, y lo freímos diez minutos más, subiendo un poco el fuego.
- Mientras, pelamos los gambones y sacamos los mejillones de la conchas. Los repartimos por encima de la merluza.
- Volvemos al sofrito: Lo trituramos con una batidora y le añadimos el agua de los mejillones. Este caldo lo vertemos por encima de la merluza y lo metemos al horno.
- Cuando los gambones cojan color, el plato está preparado. Con diez minutos será suficiente.
Notas
Lo de utilizar mejilones y gambones tiene un porqué muy sencillo: aparte de ser fáciles de encontrar, son razonablemente económicos. Pero si estás muy potente o te apetece tirar la casa por la ventana, le puedes echar unas buenas almejas, o decorar con unas cigalas a la plancha.
Y si tienes problemas con el gluten, utiliza harina de maíz para freír el pescado, no pasa nada. Queda igual de rico.