- salsas
Tomate frito
Hay gente para todo, está claro, y cuando yo era pequeña, hace muchos años, supe de una niña de mi clase a la que sólo le gustaba el tomate de bote con los espaguetis. Incluso entonces, para mi era un fenómeno asombroso. Particularmente a mí siempre me ha pasado lo contrario. No puedo con el tomate de bote. He probado todas las marcas del super, pero nada. Llamadme especialita, o probad a hacer el tomate frito en casa, y luego me decís si tengo mis razones o no... No se lleva tanto tiempo, puedes preparar un cargamento y congelarlo o conservarlo, y el sabor no tiene naada que ver.
- Dificultad
- Fácil
- Preparación
- 5 min
- Cocinado
- 20 min
- Tiempo total
- 25 min
- Raciones
- 1 frasco
Ingredientes
- 1 lata tomate entero grande
- 0,5 cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 chorreón aceite de oliva
- 1 cucharaditas azúcar
- 1 pizca sal
Preparación
- Cocinar un tomate frito no tiene misterio. Eso sí, necesitas una tapa para la sartén, porque salta que se mata.
- En la sartén, calienta el aceite, pica el ajo muy pequeño y ponlo a dorar.
- Antes de que coja mucho color, echa la cebolla muy picadita y deja que se poche despacio, a fuego moderado, unos minutos, con una pizca de sal.
- Cuando esté blandita, incorpora el tomate. Sube el fuego al principio, cinco minutos, hasta que coja temperatura, y luego lo bajas para que vaya cociendo sin salirse de la sartén, con la tapa puesta. De vez en cuando retira la sartén del fuego, levantas la tapa, le das una vuelta y machacas los tomates con la espátula. Tardará veinte o treinta minutos en estar listo, verás cómo cambia el color y la textura y el aceite sube a la superficie.
Notas
A mí me gusta la salsa de tomate con trocitos, y en casa nadie me pone pegas, pero se puede pasar por un chino o por la batidora para eliminarlos, tanto antes como después de freírlo.
También puedes freír el tomate sólo con el aceite, la sal y el azúcar, o, al contrario, preparar un sofrito con pimientos rojos y verdes. Si tienes niños que protestan con la verdura, esa es una opción magnífica para esconderla, porque una vez triturada, no se nota nada de nada.