Un par de equivalencias básicas
Necesitamos un peso de cocina. No es tan caro, eh, y se lo puedes pedir a los Reyes o por tu cumpleaños. Por 30 euros encuentras uno la mar de apañado fijo. De todas formas, puede que sí que tengas y se le hayan acabado las pilas de repente, y no puedas vivir ni un solo instante más sin esas magdalenas. Pues lo puedes intentar con estas equivalencias:
- 250 ml de líquido corresponde a un vaso (de los de nocilla de vidrio) hasta arriba del todo.
- Si el líquido es agua, 100 ml pesan 100 gramos. Si es leche, pesan un poco más: 105. Si es aceite, menos: 90.
- Una cucharada de azúcar pesa 15 gramos, y de harina, diez.
A partir de aquí, ya sacas la calculadora y multiplicas hasta lo que necesites. ¡Cómo! ¡Que tampoco tienes? Pues sumas con los dedos.
Evidentemente, estas equivalencias son muy aproximadas, ya que tu cuchara no será igual que la mía y seguramente habrá leches que pesen menos. Pero oye, igual te hacen un apaño en un momento dado. ¡Suerte!