- postres
- desayunos y meriendas
Magdalenas
El desayuno más tradicional, después del pan con mermelada, es una magdalena. ¡Qué digo una, dos por lo menos! Dulces, tiernas, maravillosas, para comérselas en dos bocados. Se hacen en "dos patadas" , y sin conservantes ni colorantes. Probadlas, probadlas.
- Dificultad
- Normal
- Preparación
- 15 min
- Cocinado
- 10 min
- Tiempo total
- 25 min
- Raciones
- 25 unidades
Ingredientes
- 3 huevos
- 250 ml aceite de oliva suave
- 250 ml leche
- 250 gramos azúcar
- 375 gramos harina de repostería
- 2 sobre gasificante
- 1 ralladura de limón
- 1 pizca sal
Preparación
- Como soy la mar de generosa, voy a compartir con vosotros, oh amables seguidores, a raíz de esta receta, un par de truquillos que la experiencia me ha brindado:
- 250 ml de líquido corresponde a un vaso (de los de nocilla de vidrio) hasta arriba del todo.
- Una cucharada de azúcar pesa 15 gramos, y de harina, diez.
- Encendemos el horno a 200 grados.
- Con las varillas, batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen un poco y aumenten de volumen.
- Añadimos poco a poco la leche, después el aceite. Luego le incorporamos la harina con la sal y el gasificante, y finalmente la ralladura de limón.
- Cuando este bien homogéneo, rellenamos los papelitos de las magdalenas. Éstos hay que meterlos previamente dentro de un molde más rígido para que la magdalena no se desparrame y crezca formando el copete (venden moldes específicamente para magdalenas). No llegamos hasta el borde del papel, que luego suben.
- Al horno, en la parte central, calor arriba y abajo, diez minutos más o menos. Cuando tengan un colorcillo apetitoso, las sacas. Dejas que se aireen un poco, y pruebas sólo una. O dos.
Notas
La receta me la pasó mi hermana, que la sacó de internet (del blog Kanela y Limón), asegurándome que eran estupendas, y lo son. En dos semanas he horneado tres tandas, y eso que salen un montón. Vamos, que tengo magdalenas para dar y regalar, y eso es lo que estoy haciendo, claro.
He utilizado la cantidad de gasificante que indican las instrucciones de la marca de Mercadona, que es el que he comprado. Si tienes de otra marca, mira la cantidad que recomienda para la cantidad correspondiente de harina, para no equivocarnos.