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Calamares en tempura

En mi larga búsqueda del calamar rebozado perfecto, éstos se aproximan bastante. Crujientes y tiernos, la harina de tempura es todo un descubrimiento. El resultado te transporta a una taberna castiza, con una buena caña de cerveza...o en un bocata...qué placer.

Dificultad
Normal
Preparación
15 min
Cocinado
10 min
Tiempo total
25 min
Raciones
4 personas

Ingredientes

  • 2 calamares
  • 1 vaso tempura
  • 0,5 vaso agua
  • 0,25 litros aceite de oliva
  • 1 pizca sal

Preparación

  1. Vamos a trabajar, ya veréis qué rápido lo hacemos: -
  2. Si hemos comprado los calamares enteros, los lavamos bien, sacando todo el interior de la cabeza, debajo del chorro del agua. Los troceamos en rodajas de un centímetro más o menos, y los salamos con mucho tiento.
  3. Preparamos la tempura poniéndola en un bol. Vamos echando agua muy fría poco a poco, batiendo con un tenedor. Tenemos que conseguir un punto de pasta espesa, tan espesa que te parezca casi imposible rebozar nada en ella. No te rías, es que el calamar tiene mucha humedad, y el método ensayo- error me ha enseñado que cuando echo los calamares se aguachina la tempura y queda una capa demasiado fina y frágil. Y eso es lo que vamos a hacer, echar las rodajas del calamar en la tempura y removerlas para que se cubran bien.
  4. Preparamos una sartén con bastante aceite, por lo menos la altura del calamar (tumbado, o sea un centímetro, no me seas...) y cuando esté muy caliente sacamos vamos sacando calamares de la tempura, dejamos que caiga el sobrante (si está suficientemente espesa no cae casi nada) y los freímos rápidamente. Prácticamente un minuto por cada lado, hasta que tengan ese precioso color doradito. Freímos pocos a la vez, para que no baje la temperatura del aceite. Yo prefiero poner una sartén pequeña y freírlos de dos en dos, además así ahorras aceite. Porque yo soy de utilizar aceite de oliva para freír, mantiene mejor la temperatura, se conserva más tiempo y el sabor que deja es indescriptible. No hace falta que sea el más caro del supermercado, pero en la fritura se nota.
  5. Sacamos los calamares a un plato con un papel absorbente, y luego los presentamos. Los podemos aliñar con un chorrito de zumo de limón o de mahonesa, en el momento de comerlos.

Notas

Depende del tamaño de los calamares, puede que tengas que variar la cantidad, aunque llenan bastante. Calcula setenta gramos más o menos por persona. También nos valen las anillas de pota, que son algo más baratas.