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Solomillo Cerdington
Al solomillo de buey o ternera, envuelto en hojaldre con una capa de bacon y champiñones, se le llama Solomillo Wellington, por un duque británico que era superfan de este plato, según dicen. Pero como una pieza así de carne sale por un piquito y no nos lo podemos permitir todos los días, hacemos lo mismo con un solomillo de cerdo, y para no quitarle importancia, lo he bautizado como "Solomillo Cerdington". ¡Vamos a ello!
- Dificultad
- Difícil
- Preparación
- 25 min
- Cocinado
- 30 min
- Tiempo total
- 55 min
- Raciones
- 6 raciones
Ingredientes
- 1 solomillo de cerdo hermosote
- 1 plancha de hojaldre
- 280 gramos cebolla caramelizada
- 150 gramos queso rallado
- 200 gramos bacon
- 1 chorrito aceite de oliva
- 1 huevo
- 0 al gusto sal y pimienta
Preparación
- Vais a ver cómo este plato tan espectacular puede hacerse de forma bastante sencilla. Si no eres especialmente manitas tómatelo con calma, porque lo único que se requiere es que el hojaldre quede bien cerrado y no se rompa, y si es la primera vez que tocas una lámina de hojaldre hay que tener ciertas precauciones. Por lo demás, no tiene dificultad.
- Precalentamos el horno a 200 grados.
- Limpiamos el solomillo de telillas y grasas y lo salpimentamos.
- Colocamos una sartén grande en el fuego con un chorrito de aceite, y cuando está muy caliente sellamos el solomillo por todas partes. No hace falta más que dos minutos por cada lado, y luego lo sacamos a un plato.
- En un bol mezclamos la cebolla caramelizada con el queso que más nos guste: queso de rulo de cabra, mozzarella, emmental... queso azul mejor no, que con la cebolla caramelizada no pega mucho, O sí... hay gente "pa tó"...
- Cortamos un trozo grande de film de plástico y lo extendemos sobre la encimera. Encima de él colocamos, extendidas, las lonchas de bacon, por toda la superficie, sin dejar huecos. Después, encima del bacon, repartimos la mezcla de queso y cebolla.
- Colocamos el solomillo encima, más cerquita de nosotros que en el centro, y con la ayuda del film vamos enrollándolo cubriéndolo con el bacon (vamos retirando el plástico para que no se quede por dentro del rollo). Lo haremos de forma que quede lo más prieto que seamos capaces, y formamos un "caramelo" cerrando los extremos del plástico. ¡Muy bien! Ahora lo metemos en el congelador diez minutillos.
- Vamos ahora con el hojaldre. Necesitamos una plancha rectangular lo suficientemente grande para que cubra todo el solomillo, así que enharinamos una superficie y si lo necesitamos, extendemos un poco la plancha con un rodillo. No hay que amasar, ni doblarla, ni nada, sólo agrandarla un poco, y si ya es suficientemente grande, ni eso. La usamos tal cual. La colocamos en la fuente que vayamos a usar para meterla en el horno, para trabajar ahí. Así no tendremos que "pasear" el rollo de hojaldre por la cocina y minimizamos riesgos de caídas y rupturas.
- Aprovechamos también para batir el huevo.
- Sacamos el rollo del congelador y lo ponemos en el centro de la plancha de hojaldre. Quitamos el plástico con mucho cuidado. Lo envolvemos con el hojaldre, subiendo los bordes, y lo cerramos, humedeciendo el hojaldre para que se quede pegado. Luego le damos la vuelta para que el cierre quede abajo, y cerramos los extremos como si envolviéramos un regalo. Si te sobra hojaldre lo recortas y lo utilizas para decorar.
- Por último, pintamos el rollo con huevo batido y lo metemos al horno media hora, con calor arriba y abajo, y si tienes, con ventilador. Cuando esté doradito, lo sacas, y ya está.
Notas
Aparte de cierta pericia para envolver el hojaldre (tampoco hay que ser Houdini, ni Juan Tamariz, con unas manitas normales nos apañamos) no necesitamos dedicar mucho tiempo a este plato. Podemos caramelizar la cebolla nosotros mismos, pero si andamos con prisas, podemos comprarla: Sra. Mermelada vende unos botecitos de cebolla caramelizada exquisita, ecológica y artesanal, que podéis encargar en http://www.sramermelada.com y es la que he utilizado yo para esta receta.
Y para acompañar a este solomillo tan vistoso, unos champiñones al ajillo, con un puré de patatas, o una salsa con un caldo de carne y hortalizas. ¡A triunfar!