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Paletilla asada

De vez en cuando se puede uno dar un lujo. Ni siquiera hace falta que sea fiesta, ni una fecha especial. Aunque siempre nos acordamos del cordero en Navidad, al menos en Segovia, donde yo me he criado, y en los alrededores, cualquier momento es bueno para asar una paletilla como la que veis aquí. 

Dificultad
Fácil
Preparación
5 min
Cocinado
2 h
Tiempo total
2 h 5 min
Raciones
4 personas
Paletilla de cordero asada

Ingredientes

  • 2 paletillas de cordero
  • 3 dientes de ajo
  • 1 pizca sal
  • 1 chorreón aceite
  • 1 vaso agua grande
  • 1 chorrito vinagre

Preparación

  1. El cordero más exquisito es el lechal, que en algunas zonas se llama "lechazo". Es un animal de menos de seis semanas, y su carne es blanca y muy tierna. Los animales de hasta cuatro meses se conocen como "ternascos" o "recentales", y de menos de un año se denomina "cordero pascual". Cuanto mayor sea la pieza, será menos tierna, más roja y de sabor más fuerte.


    La elaboración no tiene ningún misterio: sólo paciencia para controlar el horno y asarlo despacito.
  2. Precalentamos el horno a 170 grados.
  3. Salamos las paletillas y las pintamos con aceite.
  4. Las colocamos en una bandeja de horno, en la zona media, o si tienes, en una cazuela de barro, y echamos en el fondo un vaso de agua.
  5. Asamos tranquilamente durante una hora y media, vigilando que no se quede sin líquido y añadiendo un poco de agua si es necesario.
  6. Preparamos un majado con ajo, sal y un chorrito de vinagre. Lo machacamos todo en un mortero. Sacamos el asado del horno un momento, le damos la vuelta y le echamos el majado por encima. Volvemos a meterlo en el horno durante media hora más, procurando regarlo con el caldo que queda en el fondo de la bandeja de vez en cuando.
  7. Y ya está.

Notas

En una comida de este tipo, lo esencial es la calidad de la materia prima. No lleva aderezos, ni apenas especias, apreciaremos el sabor y la textura de la carne sin más. Al asarlo conseguimos no añadir más grasa a esta carne que de por sí aporta la suya, y que tan rica sabe cuando rebañas con el pan en el plato (más vale una vuelta al plato que diez en la plaza, dice mi suegro. ¿O eran cien?)

Si en vez de paletillas compras el cordero en cuartos, calcula uno por cada dos personas si es lechal. Si es más grande, depende del peso, claro. También puedes cocinar las piernas (de cordero), de la misma forma, por supuesto.

El corderito asado no necesita más acompañamiento que una ensalada abundante, un trozo de pan de pueblo y buen apetito. ¡Que aproveche!