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Lubina con almejas

A veces no hace falta gran cosa para comer de auténtico lujo. Un plato así en un restaurante cuesta un ojito de la cara, y haciéndolo en casa no te lleva tanto tiempo, ni tanto dinero. Mucho menos que si encargas una pizza, y sobre todo, tu salud lo agradecerá. Echa un vistazo a esta receta:

Preparación
10 min
Cocinado
20 min
Tiempo total
30 min
Raciones
4 raciones
Lubina con almejas

Ingredientes

  • 2 lubinas medianas
  • 1 kg almejas
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla
  • 1 manojo perejil
  • 1 vaso vino blanco
  • 1 cucharadas harina
  • 1 pizca sal
  • 1 chorrito aceite de oliva
  • 30 ml agua

Preparación

  1. En la pescadería, pedimos que nos limpien las lubinas y que nos saquen los filetes. No te olvides de comprar las almejas, claro.
  2. Es bueno que las almejas estén unas horas en agua, en remojo, antes de cocinar, para que suelten la arena. Yo además acostumbro a lavarlas restregando unas con otras, no sé si con alguna base científica o solamente por fastidiarlas un rato. Si hay alguna almeja rota o abierta, mejor tírala. No vale la pena arriesgarse a que esté mala y nos ponga malos a nosotros.
  3. Ponemos las almejas en un cazo, con muy poca agua,(la justa que cubra el fondo del cazo) y las calentamos hasta que se abran todas . Entonces lo apartamos y lo reservamos.
  4. En una sartén rehogamos con un chorrito de aceite primero el ajo laminado, y cuando empiece a dorarse, la cebolla muy picadita. Cuando la tengamos pochada, (7-8 minutos) añadimos una cucharada de harina y la removemos para que se mezcle bien. Acto seguido añadimos el perejil y el vino blanco.
  5. Dejamos que el alcohol se evapore cociéndolo cinco minutos y entonces añadimos las almejas, con su caldo (cuidado, en el fondo puede haber quedado algo de arena). Que cueza todo junto dos minutos.
  6. En una sartén grande antiadherente echamos una gota de aceite y la calentamos bien. Salamos ligeramente los filetes de lubina y los pasamos por la sartén, empezando por la parte de la piel. Cuando esté tostadita le damos la vuelta y la doramos por el otro lado. Para que nos quede un color atractivo la sartén tiene que estar muy caliente, si no se quedará la lubina medio cocida y nada crujiente.
  7. Finalmente colocamos la lubina en la bandeja donde vayamos a servirla y le echamos las almejas, con su salsita, por encima.
  8. ¡A comeeeer!

Notas

Los más cocinillas ya se habrán dado cuenta: hemos hecho unas almejas a la marinera de la manera más sencilla, y se las hemos echado por encima a una lubina a la plancha. Fácil, ¿no?

Este puede ser un plato carísimo, utilizando las mejores almejas y lubina salvaje. También será un plato excepcional, acorde con el precio, y que podemos reservar para grandes acontecimientos. No obstante, puede ser una cena diaria sencilla, utilizando lubinas de acuicultura y almejas de tipo japónica (La lubina suele rondar los 7 euros el kilo y las almejas no llegaron a 4 cuando yo las compré), nada exagerado. Puede ser más barato todavía si utilizas chirlas.  Y el disfrute que tienes a cambio es de los buenos.