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Desalar bacalao

Solapas principales

El proceso de salado del bacalao es una técnica ancestral que permitía conservarlo durante mucho tiempo. Compramos unos hermosos lomos de bacalao seco, más tiesos que si fueran de madera, y parece mentira que eso se pueda llegar a comer algún día, ¿verdad?  Pues nada más fácil. Siguiendo estos sencillos pasos, nos aseguramos de no estropear ningún plato por exceso de sal (puaj).

  • Lavamos el bacalao para quitar la sal que lo recubre, y lo cortamos en trozos. 
  • El bacalao se coloca en una fuente grande, con agua fría abundante. Ponemos los trozos con la piel hacia arriba, porque ahí es donde se acumula más la sal y así hacemos que caiga. 
  • Conservamos la fuente en el frigorífico, cambiando el agua cada ocho horas. En cada cambio nos aseguramos de que no quede sal en el fondo, aclarándola bien.
  • Importante factor que tenemos que tener en cuenta: el tamaño del bacalao. Conviene cortarlo en trozos más o menos del mismo tamaño, para que se desale todo en el mismo tiempo. Los trozos de lomo, grandes y gruesos, necesitan 48 horas de remojo. Los menos grandes estarán listos en 36 horas, y las migas de bacalao están desaladas de sobra en 24. 
  • Y por último, siempre asegurarse de que el bacalao está bien desalado antes de cocinarlo. ¿Y cómo, diréis? Pues probándolo. Coges un pellizquito de la parte más gruesa y paladeas. 

Ahora ya tienes el bacalao listo para cocinar.

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